Lo que la empresa no debe hacer con el Social Media

En un breve espacio de tiempo parece como si las empresas hubieran descubierto al mismo tiempo las posibilidades de negocio y de reputación de marca que las redes sociales ofrecen. El problema es cuando nos integramos en las redes sociales sin tener una estrategia clara o bien intentando reproducir métodos y formas que funcionaban hasta la fecha, podemos cometer una serie de errores que dañaran nuestra imagen y reputación de marca.

Bien es cierto que muchas empresas deben conseguir experiencia en este nuevo terreno que está transformando nuestra forma de relacionarnos e incluso de transaccionar con nuestros clientes y clientes potenciales. No obstante, antes de lanzarnos a la piscina de las redes sociales hemos de tener muy claras algunas acciones que no podemos cometer.

No cambiar el lenguaje

Facebook, Twitter, los blogs, los foros son nuevos medios en que el lenguaje más corporativo y “serio” que utilizamos en nuestra correspondencia comercial o bien en nuestra web, no funcionan. Tenemos que realizar un esfuerzo por conseguir un lenguaje más claro, sencillo y entendible para nuestros clientes. Incluso debemos adaptarnos al lenguaje del medio en el que deseemos realizar nuestras acciones.

Dicho de otra manera. Ya no podemos comunicarnos “impartiendo sabiduría” o utilizando slogans comerciales. Debemos dialogar, aportar conocimiento, expresar opiniones e intentar comprender y conocer a nuestros clientes un poco más allá de lo que es una mera relación comercial. No se decirlo de otra manera, pero la palabra mágica es “complicidad”.

Abusar de la promoción

Si las redes sociales suponen interactuar con los clientes, no nos hará ningún bien que nuestra comunicación sea única y exclusivamente de promoción de nuestra empresa y de nuestros productos. No podemos utilizar las redes sociales de la misma manera que ponemos en marcha una campaña de Adwords o insertamos publicidad on-line.

Los usuarios lo notarán enseguida y nos rechazaran, deteriorando nuestra imagen de marca. Por supuesto que debemos hablar sobre nosotros y nuestros productos, pero mientras interactuamos con nuestros clientes. Debemos conseguir que sean ellos los que hablen bien de nuestra empresa, de una forma libre y espontánea ayudándonos a crear comunidad.

Hemos de intentar que el 90% del contenido que generamos en las redes sociales aporte valor y no sea únicamente autopromoción.

Ser un loro de repetición

Debemos generar nuevos contenidos de forma regular y que sean interesantes para nuestros clientes. Si únicamente lanzamos mensajes comerciales o promocionales y los repetimos continuamente acabaremos generando rechazo.

Pongo un ejemplo real que he podido constatar en los foros del périódico La Vanguardia. Este medio crea foros exlusivos para las noticias más relevantes del día. Existe un personaje que se centra en las noticias de política y repite una misma idea y un mismo mensaje en los mismos foros relacionados. Lo suyo es tan repetitivo que todos los foreros regulares ni lo leen, y si lo hacen, es para recriminarle su actitud de “lorito de repetición”.

En realidad, con estas formas de actuar no vamos a poder establecer una conexión real con nuestro público objetivo y mucho menos estos desearan tener una relación comercial con nosotros y con nuestra empresa.

Esperar a que te saluden

El juego en el Social Media no consiste en crear una cuenta en cualquier red social y esperar a que alguien desee iniciar una conversación contigo. Puedes tener suerte, pero lo normal es que te crezca la barba y uno acabe pensando que esto de las redes sociales no sirve para mucho.

Busquemos temas, iniciemos conversaciones, participemos en otros foros, compartamos enlaces que creamos que pueden interesar a la comunidad, opinemos, generemos debate y tengamos cierta iniciativa.

¡Movámonos! Nadie va a venir directamente y a generar movimiento para tí.

Querer tener una red con miles de seguidores

Esto se da mucho en Facebook o en Twitter, en el que queremos medir nuestra importancia por el número de seguidores o por la cantidad de gente que pulsa el boton de “me gusta” . Peor todavía si además atraes gente con sorteos o regalos. O en Twitter si quieres conseguir muchos seguidores jugando al “yo te sigo, tú me sigues”.

Al final acabaremos teniendo un montón de seguidores, multitudes de fans y muy pocos clientes potenciales realmente interesados por lo que dices, por tus productos y por tu empresa.

Habrá que escoger. O cantidad o calidad. Personalmente escogo la segunda opción ya que esta me permitirá concentrarme realmente en aquellos clientes potenciales verdaderamente interesados en mi empresa y poder definir mejor la estrategía a utilizar. Si las cosas se hacen bien y con mimo hacia tus seguidores, no dudes que el número de personas interesadas por tí aumentará de forma paulatina.

Esta entrada fue publicada en Community Management, Comunicación, Jaume Barris, Marketing, Opinión, Redes Sociales y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s