Usabilidad y ERP no son términos antagónicos

No deja de sorprenderme la evolución que ha seguido el software en los últimos años en función del segmento de mercado al que se dirigen. Mientras que los programas domésticos y de ocio han buscado en la intuitividad y la sencillez de uso una de sus ventajas competitivas, este camino no se ha seguido en el software utilizado por las empresas, cada vez más complejos, no tanto por sus funcionalidades específicas sino por los costes en formación del personal que suponen y la complejidad y la dificultad de operar con ellos por parte de los usuarios finales.

Y esto es algo que afecta a casi todos los programas; desde el ERP hasta el humilde gestor de envío de e-mailings. Uno acaba teniendo la sensación de que la complejidad de las aplicaciones de gestión están indisolublemente unidas a las estructuras empresariales. Cuanto más grande es la empresa mayor es la dificultad para el uso de las aplicaciones. E incluso, en algunas, se necesita realizar casi un master para poder operar con ellas.

Las causas de esta falta de usabilidad real son varias. Desde la propia complejidad de los procesos de la empresa, pasando por la demanda de funcionalidades específicas realizadas a medida, pero también influye el factor humano. ¡Si el programa no es complejo, es que nuestro trabajo es fácil! ¿Si todo el mundo sabe usar ese maldito ERP cuál es mi valor intrínseco dentro de la empresa?

Directivos, ejecutivos, mandos intermedios, manditos, mandones, mandoncetes, técnicos sobrevalorados y responsables de áreas de diverso pelaje construyen su autoridad, su esencia profesional, intentando convertirse en imprescindibles a través de la generación de complejidad funcional y su mantenimiento. Y esto por parte de las empresas usuarias.  

¿Pero qué pasa con los fabricantes? Todos repiten hasta la saciedad los términos usabilidad e intuitividad en el uso de las aplicaciones, pero ¿en base a qué criterios? Muchos ERP’s se han creado desde un departamento de desarrollo en el que se prima la programación en sí misma que la percepción del usuario. Así pues, disponemos muchas veces de aplicaciones de gestión empresarial en la que funciones simples se ven complicadas sobremanera porque resulta más fácil programarlas así que buscar la satisfacción en la experiencia del usuario.

En pocos desarrollos participan aquellas personas que están en contacto directo con los usuarios; vease departamentos comerciales, de marketing o de atención al cliente. Eso si, seguimos buscando pantallas visualmente atractivas, con muchos colorcitos y que nos recuerden por asociacion otros programas más fáciles de usar y que dominamos. Pero cuando empiezas a profundizar, ahí se han acabado las similitudes.

Y esto tiene que cambiar y más en tiempos de recursos escasos. Las empresas deben empezar a buscar aplicaciones de ERP en los que los costes de formación sean los mínimos posibles, en los que no sea necesario el personal dedicado exclusivamente al mantenimiento y uso de las aplicaciones y buscar en la usabilidad un factor de eficacia y competitividad. Y, por supuesto, los fabricantes de ERP deben contribuir a ello dedicando una parte de sus recursos a convertir sus aplicaciones en lo más sencillas posibles (salvando las diferencias de complejidad inherentes) y dotar a la usabilidad de la importancia que merece.

Una última reflexión. ¿Cuanto dinero se ha perdido, cuantas implantaciones han fracasado, cuantos programas son infrautilizados, únicamente porque se convierten en monstruos que ya no responden a las necesidades del usuario, o directamente no se usan y seguimos trabajando con hojas de cálculo, o bien porque necesitamos a un especialista sociológicamente traumatizado para cualquier nimiedad?

La sencillez no es sinónimo de simple, sino que lo es de eficacia, eficiencia y productividad. ¿Es mucho pedir que se escuche a los usuarios y se priorice no en función de mantener una ridícula parcela de poder, sino en la buena marcha de la empresa?

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2 respuestas a Usabilidad y ERP no son términos antagónicos

  1. Miguel Angel dijo:

    Por dios! he leído y no he encontrado NADA útil, de verdad y disculpa que sea así, pero me molesto ver un título tan bueno y solo leer que dices que se debe tomar en cuenta, pero como? que se debe tener en cuenta? cual es la gracia de leer estos párrafos si solo hablan de una idea y nada en concreto.

    Sorry

  2. Lynyrdrider dijo:

    Pues quizás es que no me he expresado bien. Creo que en el artículo si que están las pautas de que es lo que quiere un cliente frente a un ERP. Esto es facilidad de uso, una interface que explote al máximo la experiencia de usuario (por ejemplo, que un CRM esté configurado como el Outlook) y sobretodo la sencillez en la navegación y una terminología comprensible.
    Siento mucho que no te haya gustado. Intentaré mejorar en este aspecto y gracias por tu aportación, que las críticas, si son constructivas, también aportan

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