¿Estás listo para elegir un ERP? La adaptación al cambio

La implantación de un ERP en la empresa, no es únicamente una adaptación tecnológica para procesar información. También puede suponer una auténtica revolución en los procesos de negocio que aplicábamos hasta el momento y un proceso de reconversión del personal de la empresa.

Dicho de otra manera; mientras dura el proceso de implantación deberemos tener previsto un plan de formación para el personal que deba utilizar la aplicación y, por otro lado, un procedimiento de adaptación progresiva de los antiguos procedimientos utilizados a los nuevos: Deberemos asumir que tenemos que cambiar, adaptarnos al nuevo entorno.

El plan de formación al personal debe realizarse con tiempo de antelación y, si puede ser, debe prolongarse hasta que la implantación ya esté realizada y a pleno funcionamiento. Esto nos permitirá combinar la teoría formativa con la práctica real, con lo que conseguiremos mejores resultados. Esto tan obvio, tiene su importancia. Si entre la formación y la aplicación de los conocimientos adquiridos pasa un periodo de tiempo relativamente largo, probablemente tengamos que incrementar los costes de formación para refrescar los conocimientos.

Por ello es conveniente que el proceso de formación sea continuado y sobre la experiencia real. Ello permitirá que el personal aplique de forma inmediata los conocimientos teóricos y pueda, sobre el modelo real, expresar dudas, aplicar métodos y tener el apoyo de la consultoría encargada de la formación.

Recordemos que la implicación del personal es básica para asegurarnos que la implantación del ERP no únicamente sea un éxito a nivel técnico, sino que podamos obtener el máximo partido de sus funcionalidades y las ventajas competitivas que nos pueda aportar.

Por otro lado, es la empresa como entidad global la que deberá cambiar sus procedimientos de forma progresiva; sin prisa pero sin pausa. En el proceso de aprendizaje de los empleados estos tendrán que familiarizarse con las nuevas formas de trabajar, pero sin perder productividad. Para ello es fundamental establecer fases de adaptación muy concretas hasta que se produzca la sustitución definitiva.

Esta entrada fue publicada en ERP, Jaume Barris, Management, Opinión, Pymes, Software de gestión y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s