Iníciate en Twitter sin acabar aburrido

TwitterCuando me preguntan para qué me sirve Twitter, siempre contesto lo mismo: para darme a conocer, bien como profesional bien a nivel personal. Pero sé que me quedo corto. La siguiente derivada es preguntarse como quiero que me conozcan. Tu imagen dependerá entonces de que haces en twitter y como lo utilizas. La tendencia es utilizar twitter y otras redes sociales, como Facebook, como una especie de diario personal abierto al público. Así, comentamos donde estamos, qué comemos, compartimos un chiste, damos los buenos días y anunciamos al mundo que estamos viendo una película o en casa de un cliente.

Lo malo es que no somos Paris Hilton ni Cristiano Ronaldo. A nadie le interesa ni lo que haces, ni con quien estás ni el tipo de restaurantes que frecuentas. Entonces… ¿Qué puedo decir en Twitter? De todo, pero el criterio que debemos aplicar no es el de pensar tanto que queremos transmitir, como el qué quieren escuchar. La frase mágica es “aportar valor que interese a los demás”. Fácil de decir y un poquito más complicado de hacer. La palabra mágica es CONTENIDOS. No te preocupes, no importa en primera instancia si son originales tuyos o bien retwitteados de otros. La medición para saber si lo estás haciendo bien será el número de seguidores que consigas, pero sin obsesionarte por ello.

El problema es que puedes acabar aburrido y engroses las filas cada vez más amplia de cuentas de twitter  completamente “walking dead”. Para que esto no ocurra siempre propongo 7 reglas a seguir para mantenerte vivo en esta red y que te genere ese branding profesional o personal que buscas.

1.- Una buena imagen vale más que mil palabras. Cuida el aspecto de tu timeline al detalle. Tu foto ha de ser de calidad; la gente tiene que poner cara a tus contenidos. Introduce un buen texto que te defina y si tienes un blog o una página de facebook, muéstrala también. Es bueno, la gente sabrá mucho mejor quien eres.

2.- Una palabra mal escrita destroza un gran trabajo. Vale, de acuerdo, sólo son 145 carácteres. No te permitas una falta de ortografía. Alumbran como un faro y ahí se quedan. Tampoco recomiendo contracciones y sus distintas modas. Puedes pensar que eres un tipo fashion y puesto al día. Alguien puede pensar que no es precisamente un signo de cuidada cultura, o peor.

3.- Tu vida es tuya, no necesariamente interesante. Es cierto que podemos hacer tweets autobiográficos y racionados con cuidado tienen su valor. Si asistes a actos, conferencias o eres un ponente, tienen mucho sentido. Pero sin abusar, no interesa tanto saber que haces y donde estás, sino que mensajes de valor recoges y deseas compartir. ¿Medida correcta? Te recomiendo que no sean más del 10% de tus tweets totales.

4.- Lo relevante funciona. Publica cosas relevantes, como los posts de tu blog, con un enlace corto al mismo, retwittea contenidos interesantes que quieres compartir. Eso está bien, porqué indica que también sabes escuchar y compartir. Yo utilizo la media del 60% de contenidos propios y un 30% de contenidos compartidos. Piensa que una buena medida para saber si tus tweets son relevantes es la cantidad de retwitteos que obtienes, ya que a fin de cuentas la viralidad de tus mensajes es la herramienta que utilizas para obtener más seguidores y ser más conocido.

5.- La vida es una carrera de fondo. Twitter también. No sirve que twittees cincuenta veces en un día y luego estés un mes sin utilizarlo. La regularidad es un valor. Tus seguidores te recuerdan mejor y si dosificas los tweets seguro que cuando los vean en su timeline los leeran con mayor interés. Es importante no aburrir.

6.- A los amigos se les escoge. Se selectivo con quien sigues. Tan importante es tener seguidores como ver a quien sigues. Eso da la medida de cuáles son tus inquietudes y cuáles son tus temas de interés. Utiliza tu buen criterio para ello, porque con ellos puedes participar en conversaciones, mencionarlos también te otorga un plus de credibilidad y probablemente te aportaran contenidos interesantes que puedes retwittear. Eso si, siempre mencionando la fuente. No te otorgues nunca contenidos que no son tuyos.

7.- Un seguidor no es necesariamente un fan. No te importe ni vivas pendiente de cuantos seguidores tienes. Tu influencia no viene determinada por el número sino por la calidad de los followers que incorporas. No lo olvides,  no quieres amigos y familiares que te sigan por compromiso. Estás buscando gente que te valore por los contenidos que aportas, ya que estos son los que te permitirán obtener influencia.

No olvides que Twitter también es un reflejo fiel de tí mismo. Si cuidas tu imagen, cuida también tu red social.

Esta entrada fue publicada en Jaume Barris, Opinión, Redes Sociales y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

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